Como dos grandes amantes nos pusimos a jugar como ese par de tios en la pelicula y con muchas ganas tratamos de hacer lo mismo que ellos pero agregandole un toque mas de sexo a aquellas noches solitarias. El calor de nuestros cuerpos era suficiente para ponernos aun mas locos y con la ayuda de un par de esas pastillitas azules nos divertimos por horas antes de acabar.

Dejar un mensaje